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Por qué el banco le negó el cupo de crédito

Nota de El Financiero, publicada el .

Porque el banco no conoce su empresa: conoce los estados financieros que produce su contabilidad. Si las cuentas están mal clasificadas, el analista ve una empresa que no es la suya y decide sobre esa. Corregir la clasificación cambia lo que el banco lee sin cambiar un solo peso de la operación. En El Financiero, empresa colombiana de dirección financiera externa para PYMES, hacemos esa corrección y ordenamos el proceso que la sostiene.

Ilustración: una figura sola en una cornisa frente a un bloque naranja, con cifras en el muro y la luna arriba.

Un dueño que conoce su negocio de memoria recibe la negativa del banco y no la entiende: vende bien, paga a tiempo, tiene clientes de años. Lo que se pierde de vista es que el analista de crédito nunca vio ese negocio. Vio un balance, un estado de resultados y un flujo. Ahí empieza el asunto: antes de mirar si hay un problema de solvencia, vale la pena mirar si hay un problema de información.

¿Qué lee un banco cuando estudia una PYME?

Lee razones financieras calculadas sobre las cifras que usted entregó. Margen bruto, margen operacional, nivel de endeudamiento, cobertura de intereses, rotación de cartera e inventario, liquidez. Ninguna de esas razones se calcula preguntándole a usted: todas salen de cómo quedaron registradas las cuentas. Una de las tres lecturas que le entregamos a la gerencia es exactamente esa: cómo lo ven los terceros. El banco es ese tercero.

Margen bruto
Si todo está clasificado como gasto y no hay cuentas de costo, el margen que lee el banco no es el de su operación.
Capacidad de pago
Sale de la utilidad operacional frente a las cuotas. Una utilidad deprimida por costos mal ubicados la reduce.
Endeudamiento y estructura
Pasivos sin separar entre corto y largo plazo, o cuentas de socios registradas como cartera comercial, cambian la lectura de riesgo.
Consistencia entre periodos
Cifras que se mueven sin explicación, o cierres cuadrados con cuentas puente, le dicen al analista que la información no es confiable.

¿Cómo una mala clasificación cambia la empresa que el banco ve?

En una empresa donde todo quedó clasificado como gasto y no hay cuentas de costo, un defecto que explica la nota sobre contabilidad para la DIAN o contabilidad para decidir, el margen bruto que llega al banco puede aparecer cercano al cien por ciento o simplemente no existir, y la utilidad operacional queda distorsionada. El analista no tiene cómo saber que hubo un error de clasificación: toma las cifras como vienen, y lo que evalúa es esa estructura, no la real.

El mismo mecanismo opera con otras cuentas: un retiro del socio registrado como gasto de administración castiga la utilidad, un pasivo de largo plazo registrado a corto plazo hunde el indicador de liquidez, un anticipo de cliente contabilizado como ingreso infla las ventas de un periodo. En ninguno de esos casos hay una plantilla que resuelva: dónde va cada partida depende de cómo opera la empresa. Por eso el trabajo empieza por el negocio y no por el plan de cuentas.

Entendemos la parte contable y dedicamos mucho tiempo a entender el modelo de negocio, entonces traducimos la cuenta 71 en costo de producción.

Julián Boada, cofundador de El Financiero

¿Por qué el contador solo no resuelve esto?

Porque su trabajo es otro, y esto no es una crítica al contador: los contadores son parte fundamental del equipo, y su función es pensar en términos contables, fiscales y tributarios, no estratégicos y financieros.

Un registro puede ser impecable frente a la norma tributaria y aun así contarle al banco una historia que no corresponde a la operación. Lo que falta ahí es traducción: que cada cuenta quede expresada en la lógica del negocio, para que el resultado sea legible tanto para el dueño como para un tercero que evalúa riesgo.

El caso de la socia de estudios de mercado

La socia única de una empresa de estudios de mercado llegó con las cuentas mal clasificadas. Hicimos un análisis exhaustivo de la contabilidad y clasificamos correctamente lo que no estaba bien ubicado. Después de ese trabajo, los bancos le abrieron un cupo de crédito que antes le habían negado. En la misma intervención, la dueña pasó de girarse lo que quedaba cuando había excedente de liquidez a tener un salario mensual asignado y visibilidad de todas sus obligaciones.

La decisión de crédito depende de factores que no dependen de la empresa: el sector, las garantías, el historial de pago, la política de riesgo de cada banco y el momento del mercado. Lo que sí está bajo su control es que la información que entrega describa la operación real.

El caso completo, con el antes, la intervención y el después, está en el caso de la socia de estudios de mercado.

¿Qué se corrige antes de volver a pedir?

  1. Análisis de la contabilidad cuenta por cuenta, con separación real entre costos y gastos.
  2. Reclasificación de lo que esté mal ubicado: retiros de socios, anticipos, pasivos por plazo, cuentas por cobrar que no son comerciales.
  3. Conciliaciones bancarias al día y cierres sin cuentas puente, porque un cierre cuadrado a la fuerza es la primera señal de alarma para un analista.
  4. Flujo de caja proyectado que muestre con qué se va a pagar la cuota, no solo que la empresa fue rentable el año pasado.

Los dos primeros puntos son nuestro diagnóstico financiero, y son el punto de entrada. El tercero pertenece al rediseño del proceso contable, y el cuarto al servicio de flujo de caja y presupuesto. Si lo que necesita es que alguien sostenga esa función en el tiempo y no solo una vez, eso es la dirección financiera externa.

¿Y si el banco tiene razón?

A veces la tiene. Puede ocurrir que, con las cuentas ya bien clasificadas, la empresa siga sin capacidad de pago para el monto que pidió. Esa también es una respuesta útil, y llega mucho antes de que el crédito se vuelva un problema: un crédito que la operación no aguanta no se arregla consiguiéndolo. La pregunta pasa a ser con qué flujo se paga esa cuota, y esa se responde con la proyección, no con la insistencia ante otro banco.

Para entender por qué esta función no la cubre el contador, lea contador o director financiero. Y si necesita el cupo porque vende bien pero no tiene efectivo, por qué vendo mucho y no tengo plata explica de dónde sale ese hueco. Las dudas frecuentes están en preguntas frecuentes.

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