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El Financiero, dirección financiera para PYMES Hable con El Financiero
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Dos directores financieros que se encontraron el mismo problema

Fundamos El Financiero a finales de 2025. Somos Julián Boada y Paola Faccini, y los dos estuvimos a cargo de direcciones financieras en PYMES colombianas distintas, con una diferencia de edad importante entre nosotros. Encontramos los mismos problemas una y otra vez, y de ese patrón repetido nació la empresa, no de una idea de negocio.

No estudiamos el problema de las PYMES desde afuera. Lo vivimos adentro, con el cargo y la presión de la gerencia encima.

Una aclaración para quien llega buscando otra cosa: este El Financiero es una firma de dirección financiera con base en Bogotá, fundada a finales de 2025 por Julián Boada y Paola Faccini. Aquí no hacemos periodismo, y no tenemos relación con los medios de otros países que usan el mismo nombre.

Por qué fundamos El Financiero

El origen es este: dos personas a cargo de direcciones financieras en PYMES, con problemas similares, hasta darnos cuenta de que esos mismos problemas le pasan a la mayoría de las PYMES en Colombia. De ahí sale la idea que resume el servicio: somos el director financiero senior que una PYME, por su tamaño y sus ingresos, no puede tener en nómina.

Operamos desde Bogotá y atendemos empresas en todo el país. Entramos a ayudar a tomar decisiones, a analizar números, a definir estrategias y a implementar metas y objetivos financieros. Cómo lo hacemos, en qué orden y hasta dónde llegamos está en cómo trabajamos, paso por paso.

Las escenas que explican por qué existimos

La primera la vivió Julián, con el cargo encima.

Yo fui director financiero de una empresa, que por no pagar renta, todos los años pasaban cuentas de cobro enormes.

Julián Boada, cofundador

Eso lo aconsejaba el contador y se presentaba como estrategia, pero era una decisión contable disfrazada. El costo apareció en el momento difícil: la empresa no tenía capacidad de endeudamiento.

La segunda escena es la que le puso la vara al oficio. Siendo director financiero en una PYME, Julián presentaba análisis, proyecciones y diagnósticos, y la respuesta constante de la gerencia era la misma: muy lindo, pero cómo nos da más plata esto. De ahí sale una de las reglas que nos ordenan: si no estamos generando valor, no estamos en el ejercicio.

Paola llega al mismo lugar por otro camino. El dueño de una PYME es la parte técnica del negocio, quien más conoce su producto, y debe estar en la producción y en la venta, no hundido en papeles administrativos, cumplimiento tributario y requisitos de personal. Cuando se pierde ahí, deja de apasionarle su negocio y termina lleno de pendientes que no tienen que ver con su misión.

Paola lo ha oído muchas veces de los dueños, contado como una lista de sombreros que se ponen en un mismo día: el de abogado, el de tesorero, el de auxiliar contable. Ninguno de esos es el suyo.

Esa distinción también ordena cómo nos relacionamos con el contador, y conviene decirlo sin ambigüedad: no es una pelea de gremios. Es una diferencia de función: el contador muestra la foto de lo que pasó y las finanzas ayudan a presupuestar y planear el futuro. Los contadores son parte fundamental del equipo, y su trabajo es pensar contable, fiscal y tributariamente, no estratégica y financieramente. Una PYME necesita las dos funciones.

Los fundadores

Paola Faccini, cofundadora de El Financiero.

Paola Faccini

Cofundadora de El Financiero, dirección administrativa y financiera

Estuvo a cargo de direcciones financieras en PYMES antes de fundar El Financiero con Julián Boada. Trabaja la dirección administrativa y los procesos internos: quién registra los números, con qué software y bajo qué proceso, para que la información sirva para decidir y no solo para cumplirle a la DIAN.

Ese terreno incluye las estructuras organizacionales que sostienen la operación: quién responde por cada registro y bajo qué control. De ahí depende que los números después se puedan creer, porque un número solo vale lo que valga el proceso que lo produjo.

Ahí la distinción entre las dos funciones deja de ser una definición y se vuelve una tarea: alguien tiene que cambiar el proceso para que la foto salga bien tomada.

Ahí está también la frontera con el consultor tradicional. El consultor llega a conclusiones como bajar costos y subir ventas, y en la vida real hacer eso no es tan fácil como decirlo. Nuestra diferencia es empaparnos de la empresa hasta poder decir algo tan concreto como en qué momento contratar un vendedor, aunque aparentemente no haya cómo pagarle, y con qué metas esa contratación se sostiene.

No nos indigna el empresario con muchos Excel que no logra consolidar, eso es normal. Nos indigna el contador que tiene la información desordenada y se aprovecha de que el empresario no entiende porque no tiene quién lo confronte. A nosotros no nos echan cuentos chimbos.

Julián Boada, cofundador de El Financiero.

Julián Boada

Cofundador de El Financiero, economista

Economista especializado en Finanzas y Administración Pública, con más de 8 años en dirección financiera y estructuración de modelos económicos. Fue director financiero de PYMES antes de fundar El Financiero con Paola Faccini. En una de esas empresas vio de cerca el costo de una contabilidad hecha para no pagar renta: cuando llegó el momento difícil, no había capacidad de endeudamiento.

Julián ha trabajado en arquitectura, tecnología, legal, medios y servicios, industrias que no se parecen entre sí. Estos problemas financieros le pasan a la mayoría de las PYMES en Colombia, sin importar a qué se dedique la empresa.

De él viene la convicción que ordena buena parte de lo que hacemos: no hay ejercicio financiero cuerdo sin modificar procesos. Y de ahí sale nuestro propósito más amplio, democratizar el conocimiento financiero, que los pequeños también entiendan el peso de sus decisiones, que puedan evaluar la rentabilidad de sus proyectos y validar el valor de su empresa a medida que crecen.

Hacia dónde vamos

Vamos por tres puntas:

  • La firma. Vamos hacia un número acotado de compañías, máximo catorce, para acompañarlas hasta que cada una tenga su propio director financiero interno.
  • Un fondo de inversión que invierta en esas mismas empresas que ya conocemos por dentro.
  • Educación financiera desde temprano, para que quien monta un negocio vea hoy la consecuencia de mañana.

El horizonte es dejar más industria sana y sostenible en Colombia, y después en Latinoamérica.

Hoy somos dos. Si quiere ver el trabajo hecho antes que las intenciones, lea nuestros casos, incluido el cupo de crédito que los bancos habían negado, o revise qué incluye la dirección financiera externa.

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