Antes: ingresos importantes y ningún control por unidad
Esta empresa manejaba cinco unidades de negocio con ingresos importantes, y no tenía
herramientas de control para entender la rentabilidad de cada una ni para anticiparse a los
movimientos de dinero.
Es un punto ciego conocido. En una empresa con varias líneas y sin apertura por unidad,
mientras el total dé positivo, una unidad que pierde plata todos los meses queda tapada por
otra que gana. El dueño puede seguir poniendo esfuerzo, equipo y caja en la que menos deja,
porque nada en los informes le dice lo contrario.
Debajo de un punto ciego así hay con frecuencia una causa contable, común en las PYMES:
cuando todo queda clasificado como gasto en la cuenta 5, sin cuentas de costo, no hay forma
de evaluar el margen. Es un patrón del sector, no lo que se estableció de esta empresa.
Si cada peso que sale está registrado en el mismo saco, la contabilidad no puede decir
cuánto cuesta producir lo que se vende, y menos aún cuánto cuesta producirlo en una línea
frente a otra.
No es un reproche al contador. El contador piensa contable, fiscal y tributariamente, y
clasifica con ese criterio. La distinción es de función: leer la misma contabilidad en clave
de modelo de negocio es un trabajo distinto del de registrarla.